BMW iX3

COCHES

BMW iX3

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💰 Desde 63.650 €

Unidad probada: BMW iX3 50 xDrive desde 71.850€

⛽Combustible: Eléctrico

🚗Longitud, Anchura, Altura, Batalla: 4.782mm, 1.895mm, 1.635mm, 2.897mm

🧳Maletero (5 plazas / 2 plazas): 520 litros / 1.750 litros

🧳Maletero frontal: 58 litros

🔥Potencia: 469CV

💨Aceleración (0-100km/h) y Velocidad Máxima: 4.9s y 210km/h

💧Consumo Medio homologado: 15.1kWh / 100km

🫗Consumo Medio Prueba: 18kWh / 100km (Prueba muy corta, por lo que no lo tendría muy en cuenta)

Potencia de recarga C.A. / C.C. : 22kW / 400kW (Del 10 al 80% en 21min)

🛞Autonomía homologada / estimada: 805km / 604km (teniendo en cuenta el alto consumo de la prueba no muy real)

En mi última publicación os presente el nuevo Mercedes-Benz GLC con tecnología EQ y hoy os traigo su mayor rival que ya está presente en el mercado, el nuevo BMW iX3. Se presenta como una revolución para la marca tanto a nivel tecnológico como estético.

Sobre el papel tiene unas de las mejores fichas técnicas que podemos encontrar en el mercado: potencia, prestaciones, eficiencia, autonomía, carga rápida…pero ¿Es oro todo lo que reluce? Vamos a descubrirlo.

Empezamos con el exterior y es el primer punto en el que podemos apreciar esta revolución, la “Neue Klasse”. El nuevo iX3 se presenta con un frontal limpio y de líneas rectas, reduciendo los típicos riñones de BMW y, obviamente al ser eléctrico, desapareciendo casi por completo las entradas de aire, dejando únicamente la parte inferior del frontal para esta labor. Los faros se presentan detrás de una placa transparente que da un efecto 3D a esta firma lumínica.

Pasamos al perfil y podemos decir sin equivocarnos que es lo que más se mantiene de generaciones anteriores, un morro alto y cuadrado, terminando con una caída vertical de la tapa del maletero (clásica imagen de SUV). Los pasos de rueda se presentan en el color de la carrocería y sin nervios excesivos.

Por último, la trasera algo particular y que nos recuerda al ya conocido iX. Encontramos una pequeña luna trasera, dos faros totalmente horizontales que llegan prácticamente hasta el logo de la marca y un parachoques prominente.

En general, como suele ser costumbre en BMW, nos sorprende con una revolución total, algo que ya ha pasado anteriormente en modelos como el serie 4, con riñones muy criticados en su presentación pero que creo que mejora su percepción con el tiempo, especialmente cuando empiezan a verse en persona.

Desde mi punto de vista, no acaba de gustarme la nueva estética, especialmente por la trasera, el frontal me parece algo más rompedor, pero la trasera se me hace algo aburrida. Veremos como evoluciona la opinión de la gente a esta nueva línea de diseño con el tiempo. Hasta entonces os dejo por aquí unas imágenes y el resto al final del artículo como ya sabéis.

Toca entrar en este nuevo modelo y si el exterior era controvertido…el interior puede que aún más. Nos encontramos con una nueva distribución de los elementos, entre los que destaca la desaparición total del cuadro de instrumentos, que pasa a estar representado al fondo del salpicadero por una pantalla horizontal que atraviesa todo el salpicadero.

Esta es bastante personalizable en cuanto a la información que ofrece y para mi sorpresa es bastante fácil acostumbrarse a ella, no nos obliga a quitar la mirada de la carretera y la información que ofrece es más que suficiente, eso sí el uso de un “Head up display” se me hace algo redundante en este modelo, ya que está casi a la misma altura. Lo veo un extra totalmente prescindible. A pesar de que me ha gustado más de lo que esperaba, sigo prefiriendo un cuadro de instrumentos al uso, seguramente más por la estética que da al salpicadero que por utilidad.

Vamos con la pantalla central, más común, de buen tamaño y con una calidad de imagen y respuesta muy buena. Al igual que Mercedes, el de BMW es muy buen sistema operativo, resultando intuitivo, fácil y con una curva de aprendizaje que nos facilita su uso. Bajamos la mirada para llegar a la consola central, donde encontramos las zonas de carga inalámbrica de móviles, dos posavasos, la “palanca” de cambios (más bien una pestañita), los “warning”, una rueda para control del volumen, el empañamiento de las lunas y el freno de mano (que obviamente es eléctrico y automático. Como nos vienen acostumbrando las marcas el resto de las funciones son a través de la pantalla central.

Para el final he dejado uno de los cambios más significativos del salpicadero para todo fan de BMW, el volante. Tiene una forma cuanto menos peculiar, con dos radios en su vertical y unos controles por botones hápticos “flotantes” que no están conectados al aro del volante. Personalmente, prefiero los volantes más “clásicos” y menos innovadores, pero pese a ello su uso es bueno, presenta una buena ergonomía y la respuesta de los botones también es correcta.

Los asientos cumplen con lo esperado, son eléctricos y presentan calefacción, confortables y con una sujeción razonable. Entiendo que, al igual que la estética, esta mejora con los paquetes M, al igual que en el volante desaparece el radio superior al igual que otros elementos de iluminación y detalles interiores.

Es la hora de las plazas traseras y el maletero. Su habitabilidad no dista mucho de la de un BMW X3 de combustión ya conocido, con la ventaja de presentar un suelo plano. En cuanto a comodidades presenta dos salidas de aire independientes y regulables a través de una pequeña pantalla, acompañada de dos salidas de usb tipo C. También encontramos un reposabrazos central y el acabado de las puertas es similar al de las delanteras.

En cuanto al maletero tiene una capacidad de 520 litros en la disposición de 5 plazas y 1750 litros si abatimos la fila posterior. Las formas son bastante aprovechables y presenta detalles como ganchos o redes de sujeción. La base de carga es algo elevada, pero nada extraño en un SUV de esta altura. Por último, encontramos también un maletero frontal que nos proporciona 58 litros de capacidad, será útil para guardar los cables de recarga y que no nos molesten por el maletero, pero poco más.

Acabado el análisis estético de este nuevo iX3, llegó la hora de ponerse al volante y contaros mis impresiones. Empezamos por posición de conducción, visibilidad y ergonomía. En estos tres pilares cumple perfectamente, ya que como os comentaba anteriormente, aunque no me convenza el diseño a nivel estético, la idea es buena a nivel de facilidad de uso y ergonomía. Como en todo SUV la posición es elevada y la visibilidad buena, la información es fácil de consultar a través de la pantalla panorámica y los accesos rápidos del volante para el sistema multimedia o el control de crucero funcionan perfectamente.

Dinámicamente el coche es muy bueno, a pesar de su peso y sus posibles inercias. Por compararlo con su principal competidor el Mercedes GLC, y como viene siendo costumbre entre estas dos marcas, el BMW prioriza la dinámica de conducción mientras que el Mercedes prioriza el confort, teniendo en cuenta esto los dos hacen excelentemente su trabajo, suspensiones, dirección, frenos y prestaciones cumplen con creces. No olvidéis que tenemos 469cv bajo el pedal del acelerador, se notan y mucho. Los modelos eléctricos nos están mal acostumbrando a potencias y prestaciones de deportivo, excepto velocidad máxima, que en este caso nos tenemos que conformar con 210 km/h, aunque ya os digo que a esas velocidades la batería se va a esfumar.

BMW ha presentado ya una versión de acceso, iX3 40 que se conforma con 320cv y una batería algo más pequeña pero que a pesar de ello promete superar los 600km de autonomía desde 63.650€.

Vamos con uno de los puntos clave de los eléctricos, la autonomía y la recarga. Y la verdad que poco que reprochar en estos aspectos, este modelo presenta una enorme batería de 108.7 kWh de capacidad útil y esto unido a unos consumos muy contenidos nos proporciona una impresionante autonomía teórica de 805km. Volviendo a la realidad creo que se trata de una autonomía alcanzable en el día a día, en el tráfico urbano. Por lo que una sola recarga nos puede durar más que la mayoría de modelos de combustión. Si pasamos a la autovía obviamente aumentarán sus consumos, pero pese a ello no me parece descartable que pueda alcanzar los 600km, una distancia que rara vez haremos del tirón.

La recarga es más que buena, gracias al sistema de 800V, presenta una potencia de carga en CC de 400kW por lo que puede pasar del 10 al 80% en apenas 20 min. Ahora el reto es encontrar puntos de recarga que nos proporcionen estos niveles de potencia, pero tarde o temprano deberían ir apareciendo.

Para concluir con este artículo, el BMW claramente se postula como la mejor opción de SUV eléctrico premium del mercado, siempre de la mano de su mayor rival el Mercedes GLC. Ambos solventan los mayores problemas de los vehículos eléctricos en un modelo familiar con estética de SUV (la más demandada del mercado con diferencia) y que permiten finalmente sustituir a un modelo de combustión sin que podamos echar nada en falta de este.

Pero claro, todo lo bueno tiene un precio, y en este caso difícilmente podrás hacerte con ninguno de estos dos modelos por menos de 70.000€ y no será difícil acercarnos a las 6 cifras en cuanto incluyamos un par de paquetes de equipamiento.

Por tanto, estamos ante los mejores SUV eléctricos del mercado, pero a qué precio…

✅Pros

Conjunto de tecnologías eléctricas (Batería, motores, eficiencia, potencia de recarga etc)

Comportamiento dinámico del conjunto

Sistema multimedia muy refinado

Diseño exterior e interior con personalidad, pero controvertido

Contras

Precio elevado, tanto de partida como si tenemos en cuenta todos los extras que se le pueden añadir al conjunto

Exceso de minimalismo, concentrando todas las funciones en la pantalla

Uso de botones hápticos en el volante, menos precisos y con peor envejecimiento

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