Volkswagen T-Roc

COCHES

Volkswagen T-Roc

Etiqueta ECO

💰 Desde 30.570€ hasta 37.995€ todas las versiones son gasolina micro híbridas con etiqueta ECO

Unidad probada: Volkswagen T-Roc R-Line 1.5 Etsi 110 Kw (150 CV) DSG

⛽Combustible: Gasolina microhíbrido

🚗Longitud, Anchura, Altura, Batalla: 4.372mm, 1.828mm, 1.573mm, 2.629mm

🧳Maletero (5 plazas / 2 plazas): 475 litros / 1.350 litros

🔥Potencia: Mismo bloque motor, dos opciones de potencia 116 CV o 150 CV

💨Aceleración (0-100km/h) y Velocidad Máxima: 8.9s y 212km/h

💧Consumo Medio homologado: 5.8 l / 100km

🫗Consumo Medio Prueba: 6.7 l / 100km

🛞Capacidad del depósito: 50 litros

Esta semana he podido probar lo nuevo de Volkswagen para uno de los segmentos más demandados en nuestro país, el nuevo Volkswagen T-Roc. A primera vista podemos darnos cuenta de que no se trata de un simple restyling sino de una nueva generación con importantes cambios.

Vamos a intentar descubrir si estos cambios son positivos y mantienen a este modelo como una de las principales referencias de su segmento. Para empezar, crece más de 10 cm y pierde las motorizaciones diésel, ahora toda su gama esta electrificada, más adelante llegará una versión híbrida convencional, que puede resultar interesante porque ya os aviso que la micro hibridación solo afecta a la etiqueta…ya que reduce poco el consumo.

Comenzamos con los cambios estéticos del exterior, el T-Roc recoge la nueva línea de diseño de la marca presente en modelos como el Tiguan. Crece notablemente en dimensiones y destacan las nuevas formas redondeadas, las firmas lumínicas son nuevas tanto por delante como por detrás y como es costumbre ahora, el logo puede estar iluminado en algunos acabados. Ambas firmas lumínicas atraviesan todo el ancho de la carrocería.

En el frontal vemos como la parrilla se sitúa en la parte baja y crece considerablemente, los pilotos ópticos se elevan al igual que el logo de la marca. La firma lumínica es totalmente nueva sin ningún parecido con la generación previa. Desde mi punto de vista ahora presenta un frontal con líneas más suaves y limpio, más atractivo al menos desde mi punto de vista.

En el perfil podemos apreciar el crecimiento del modelo con un capó mas largo y una caída del techo suavizada en la trasera. Si mantiene la forma del pilar C bastante contundente y sigue teniendo la opción de pintura bitono con el techo en negro.

Ya en la trasera vemos, como comentaba, una caída de techo más suave, la firma lumínica es totalmente nueva y acorde a la delantera, si se mantiene el nombre del modelo debajo del logo de la marca. Por último, desaparecen los embellecedores de salidas de escape.

Como siempre os digo para gustos colores, asique es momento de que juzguéis vosotros mismos con las imágenes que os dejo.

Pasamos al interior y nos encontramos con un salpicadero totalmente nuevo, ahora en línea con los otros modelos ya renovados como el Golf o el Tiguan. Presiden el salpicadero una gran pantalla central donde se centralizan la mayoría de los controles. A su favor tengo que decir que hay una notable mejora en el sistema de infoentretenimiento tanto en su velocidad de respuesta como en su presentación. Esta es clara, intuitiva y con colores vivos lo que facilita su uso. Tenemos numerosos accesos directos para las principales funciones: climatización, gestión de ADAS, conexión inalámbrica de dispositivos etc.

Bajamos la mirada a la consola central y nos encontramos una desaparición de toda la botonería, incluida la palanca de cambios que se traslada a la parte derecha del volante. Encontramos dos puertos de carga usb tipo C, una plataforma de carga inalámbrica y tres botones. El de arranque, una ruda central y el freno de mano eléctrico. Centrándonos ahora en la rueda, es una opción que hemos visto en otros modelos del grupo, como el Skoda Kodiaq, y es acertada, desde mi punto de vista, para seguir combinando funciones con sistemas más analógicos. Desde ella podemos gestionar tanto el volumen como los modos de conducción, cambiando entre una función y otra pulsándolo. Tras ello encontramos un hueco con posavasos y un baúl bajo el reposabrazos.

Ya en el puesto del conductor y encontramos dos buenas novedades. Tenemos un nuevo cuadro de instrumentos, seguramente de los mejores por visualización y personalización. Podemos elegir entre 4 modos distintos de visualización y luego seleccionar específicamente que información queremos ver tanto a la izquierda de la pantalla como a la derecha. El volante es casi redondo, exceptuando la parte inferior, y al menos en este acabado R-Line el tacto es muy bueno, recuperando además los botones físicos y no hápticos en negro piano como teníamos anteriormente.

Los asientos ofrecen un buen nivel de agarre y confort, más orientados a este último en general. Curiosamente a pesar de tratarse de la versión tope de gama, su ajuste no es eléctrico sino manual, si presenta calefacción en los asientos.

Como punto negativo destacaría los acabados de las puertas, tanto delanteras como traseras, nos encontramos un exceso de plásticos duros, también en determinadas zonas del salpicadero, algo mejorable tratándose de un modelo cuyo precio de partida supera los 30.000€

Nos desplazamos a las plazas traseras y encontramos una de las ventajas de su crecimiento, un mayor espacio para los ocupantes. Tiene un espacio correcto para 4 ocupantes, en la media del segmento y como es costumbre una plaza central para uso ocasional y trayectos no muy largos. En cuanto a comodidades encontramos dos salidas de aire, con gestión independiente al menos en esta versión, dos puertos de carga usb tipo C y un reposabrazos central.

Acabamos con el maletero de 475 litros, podemos situar el suelo a dos alturas y entiendo que está capacidad se alcanza en la posición más baja. Necesitaremos ponerlo en la posición alta para que quede enrasado con la boca de carga y los asientos traseros si los abatimos. Curiosamente debajo de este encontramos una rueda de repuesto en la unidad de pruebas. Respecto a la generación anterior crece en 30 litros, por lo que es difícil apreciar grandes diferencias.

Toca ponernos en marcha y lo primero que me llamó la atención es lo bajo que podemos situar el asiento, algo no tan común últimamente. En este modelo podremos colocarlo a nuestro gusto, rebajándolo lo suficiente para sentir una posición de conducción más de berlina o elevarlo para una posición de SUV, más en línea a lo que nos encontramos últimamente.

Como os he comentado antes, la configuración de todo el sistema de infoentretenimiento y su visualización es muy sencillo y no nos costará hacernos con él. De igual manera nos adaptaremos fácilmente a la conducción del coche, una conducción intuitiva a la que nos acostumbraremos muy rápidamente.

Empezamos con las motorizaciones y es que por ahora hay una única opción, el ya contrastado 1.5 TSI de cuatro cilindros del grupo en este caso ayudado por un motor eléctrico de 19 CV que nos proporciona la etiqueta ECO. Si nos encontramos con dos niveles de potencia 116 y 150 CV de la unidad probada.

Más adelante llegará una motorización híbrida convencional que por lo que he podido encontrar llegará también con dos opciones de potencia: 136 y 170 CV. En principio debería de llegar a lo largo del año.

La respuesta del motor es buena, correcta para cualquier situación y uso, es posible que la versión de 116 CV se quede algo descafeinada si realizamos largos viajes, pero para un uso diario estoy seguro de que es mas que suficiente igualmente. Teóricamente usa bastante el motor eléctrico, de hecho, apaga el motor de combustión en muchas situaciones y desde mi punto de vista de una forma muy buena ya que en muchas situaciones es difícil darse cuenta si está o no encendido a no ser que nos fijemos en las revoluciones. Para desplazamientos a muy baja velocidad, maniobras en el garaje, por ejemplo, puede actuar únicamente con el motor eléctrico. Pero como veremos más adelante a pesar de ello el impacto de la micro hibridación sigue siendo justito y no es algo exclusivo de este modelo ya que lo hemos podido ver en modelos de distintos grupos a pesar de que se empeñen en colocarle la coletilla de híbridos.

Con la ruleta central podemos cambiar entre cuatro modos de conducción: Eco, Comfort, Sport o Individual (que podremos personalizarlo a nuestro gusto). Y distintas atmósferas para la iluminación interna también totalmente personalizable. Volviendo a los modos de conducción no encontraremos grandes diferencias en el tacto, si en la respuesta ya que en el modo Sport el coche mantendrá el motor de combustión encendido para una respuesta al acelerador más rápida y contundente.

La frenada es correcta, tanto por tacto como por efectividad, y la retención se gestiona automáticamente en función del tráfico, llegando a retener contundentemente o a dejar el coche rodar a modo “vela” de una forma bastante efectiva con la que apenas pierde velocidad a pesar de mantener el motor de combustión apagado.

En cuanto a las suspensiones están principalmente orientadas al comfort, no son excesivamente blandas, pero a pesar de ser el acabado R-Line no son ni mucho menos deportivas. Al final es un acabado que repercute más en lo estético y el equipamiento que en el enfoque dinámico. Para ello tendremos que esperar a una versión R.

Hay que destacar también su sistema de control de crucero adaptativo que funciona perfectamente y resulta muy fácil de usar.

Estamos llegando al final de esta prueba, pero no puedo quedarme sin hablaros de los consumos. Siendo sincero el consumo es prácticamente el mismo que en una versión sin microhibridar, al menos en mi experiencia de uso, pero teniendo en cuenta que en esta última generación no tenemos opción de gasolina al uso, no podemos comparar la diferencia de precio. Si encontramos en otros modelos las dos opciones, pero suele ir acompañado de un cambio automático por lo que la diferencia de precio tiene más explicaciones que no solo la etiqueta.

Volviendo con el consumo, la marca homologa 5.8 litros / 100km para esta versión en concreto, en el caso de la versión de 116 CV o de 150 CV en un acabado inferior homologa 5.5 y 5.6 litros / 100km respectivamente (consecuencia seguramente de unas llantas de mayor tamaño).

A lo largo de mi prueba obtuve un consumo medio de 6.7 litros / 100km y creo que es lo que rondará de manera más habitual, en general pensad que se trata de un modelo que va a rondar los 6-7 litros.

Como conclusiones generales, creo que este nuevo T-Roc es una evolución inteligente de su predecesor, aplicando la nueva línea de diseño de la marca y ofreciendo una gama totalmente electrificada. Creo que va a ser una opción especialmente interesante cuando llegué su motorización híbrida convencional y esta consigue unos consumos realmente buenos y competitivos. Todo ello si no se dispara en exceso de precio, ya que resulta difícil justificar más de 40.000€ para un SUV compacto.

Os dejo por aquí las diferentes versiones que hay actualmente en venta y sus precios sin tener en cuenta promociones de la marca:

- Volkswagen T-Roc 1.5 eTSI 116 CV DSG desde 30.570€

- Volkswagen Más T-Roc 1.5 eTSI 116 CV DSG desde 32.610€

- Volkswagen Más T-Roc 1.5 eTSI 150 CV DSG desde 33.915€

- Volkswagen R-Line T-Roc 1.5 eTSI 150 CV DSG desde 37.995€

✅Pros

Sistema de infoentretenimiento y cuadro de instrumentos digital

Ergonomía y facilidad de uso y posición de conducción

Refinamiento de marcha (Aislamiento, transmisión, gestión del control de crucero)

Contras

Desaparición de las versiones diésel

Acabados de puertas y algunas partes del salpicadero (uso excesivo de plásticos duros)

Consumo similar a modelos sin micro hibridación